fieltext xtwitter youtube phone facebook twitter instagram envelop location whatsapp1

Síguenos en la red!

Los derechos de los asistentes personales

Asistentes Personales

Comparte y difunde este artículo

Derechos de los Asistentes Personales

La asistencia personal es un Derecho Humano reconocido en la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) de 2008. Desde sus orígenes en los años 60 y 70, el Movimiento de Vida Independiente (MVI) ha abogado por el empoderamiento de las personas con diversidad funcional, promoviendo su control sobre sus vidas y su libertad para elegir su forma de vida. En este contexto, la asistencia personal surge como una herramienta esencial bajo el control y gestión del usuario, a través del Pago Directo, para promover la igualdad de oportunidades y la vida independiente.

Desde el punto de vista económico, la asistencia personal también presenta ventajas ya que el retorno social de la inversión (RSI) es mucho mayor cuando se opta por el servicio de asistencia personal frente a otros apoyos, servicios o prestaciones.

La asistencia personal es un servicio vital que promueve la vida independiente y la autonomía de las personas con diversidad funcional. A través de la figura del asistente personal, las personas con diversidad funcional y situación de dependencia pueden asumir el control de sus vidas y participar activamente en la sociedad.

Es esencial que la asistencia personal sea autogestionada, permitiendo al usuario o su representante legal tener el control directo sobre el servicio y la capacidad de elección en todos sus aspectos. Esto incluye la contratación, dirección, marcación de tareas, tiempos y formas de realización, así como la evaluación del trabajo del asistente. También se debe contemplar la sustitución por vacaciones del trabajador y fijar un porcentaje de prestación en caso de baja por enfermedad y otros imprevistos.

La asistencia personal debe ser gratuita para todas las personas que la precisen, ya que es un derecho y un apoyo para lograr la igualdad de oportunidades. Igual que la Educación o la Sanidad. Cualquier tipo de copago que recaiga en la persona con diversidad funcional sería discriminatorio y contrario al objetivo de empoderamiento y equiparación de ciudadanía. Además, ampliaría el sobrecoste y agravio comparativo que ya sufren las personas con diversidad funcional, aumentando el empobrecimiento y disminuyendo las oportunidades de progreso.

Actualmente, la figura del asistente personal carece de una regulación legal específica, lo que provoca un vacío legal y agravio comparativo frente a otras actividades laborales. Es necesario establecer una regulación que reconozca los derechos y deberes del asistente personal y garantice su correcto desempeño en condiciones adecuadas, sin imponer nuevas cargas o responsabilidades al usuario ni desincentivar a los trabajadores.

La figura laboral del asistente personal debe encuadrarse en un régimen especial propio, permitiendo la contratación directa por parte del usuario del servicio y facilitando la rescisión y liquidación del contrato conforme a las particularidades de esta profesión y en protección de la autonomía del usuario.

Se incorporan algunos de los Derechos de los Asistentes Personales:

● Derecho a un salario acorde al trabajo realizado y a las horas trabajadas.

● Derecho a cotizar a la Seguridad Social y acceso a prestaciones sociales correspondientes.

● Derecho a disfrutar de vacaciones, permisos y descansos.

● Derecho a recibir orientación y apoyo en la filosofía de vida independiente para comprender su papel como colaboradores y promover una relación respetuosa con la persona a la que asisten.

● Derecho a tener sus derechos laborales protegidos por la legislación vigente y a exigir su cumplimiento.

Es fundamental promover el reconocimiento social y laboral de los asistentes personales, destacando su valor y contribución a la vida independiente y a la autonomía de las personas con diversidad funcional. No obstante, se deben establecer mecanismos de evaluación de la calidad de la actividad, teniendo en cuenta la satisfacción y las necesidades de las personas usuarias así como el de los asistentes personales.

La formación del asistente personal es crucial y debe basarse fundamentalmente en la filosofía de vida independiente. Esto les permitirá comprender su papel como colaboradores y promover una relación respetuosa con la persona a la que asisten.

Es responsabilidad de los políticos legislar en pro de una regulación laboral y administrativa adecuada que garantice condiciones justas y seguras para los asistentes personales. Esto incluye fijar una remuneración mínima, regular las condiciones laborales y proteger los derechos del trabajador.

Reconocer y proteger los derechos de los asistentes personales es un paso clave para fomentar la autonomía y dignidad de las personas con diversidad funcional. La asistencia personal no solo beneficia a quienes la reciben, sino que también contribuye a la inclusión social y la igualdad de oportunidades. Es fundamental establecer una regulación laboral adecuada y promover el reconocimiento social y profesional de esta figura, para asegurar condiciones justas y dignas para estos trabajadores. Al priorizar la vida independiente y la autonomía de las personas con diversidad funcional, se promueve una sociedad más inclusiva, respetuosa y sostenible.

Autores: Katja Villatoro, Coral Hortal, Estela Martín


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.